Entrevistas / 6 abril, 2020

Partícula: «Nunca me voy a cerrar a un estilo»

EL DJ valenciano pagó caro el precio de dedicarse a su pasión, pero la inversión dio sus frutos y ahora dedica con placer su tiempo producir música para radios, obras de teatro y hasta desfiles de moda.


El día en que Sergio Llinares tomó la decisión de ser DJ, sabía que había mucho en juego. Su apuesta fue grande, porque ya tenía una carrera avanzada como economista especializado en el campo de la tributación y poseía un Máster en Gestión y Estrategias Medioambientales de la Universitat de València. Pero su necesidad de acercarse a la música fue más grande, así que eligió un pseudónimo –Partícula– y dio un giro completo a su vida.

Desde entonces, empezó a hacerse conocido en eventos como el Medusa Sunbeach Festival, el Iboga Summer Festival o el Mediterránea Festival; además, empezó a gestionar la música de obras de teatro y a producir un programa de radio semanal dedicado a la música electrónica. Todos estos pasos lo llevaron también a producir bandas sonoras para los desfiles del prestigioso diseñador valenciano Miquel Suay en la 080 Barcelona Fashion Week.

Su música se acerca al techno contundente y el tech house underground, sin desestimar estilos como el drum & bass futurista y hasta el psy trance psicodélico. En díalogo con MOAI Magazine, Partícula profundiza en sus los aspectos que moldearon su carrera, en su visión sobre la escena artística de Valencia y de España y en sus futuros proyectos.

¿Por qué decidiste cambiar tu profesión de economista por tu vocación de DJ? Qué te ofreció la música electrónica que tu carrera anterior no podría darte?

Partícula: – No encontraba ningún tipo de aliciente en continuar mi profesión como economista. Evidentemente una iniciativa de este calibre no se toma de un día para otro, vas siendo consciente de ella a medida que empiezas a interesarte mucho más por otras cosas y a darte cuenta de que profesionalmente estás estancado, no por tu valía, sino porque te falta esa motivación extra que te hace ser mejor en tu trabajo y disfrutar de él. Desde el momento en que el hecho de incorporarte al trabajo después de un fin de semana empieza a ser una carga psicológica, se enciende una luz roja que no se debe ignorar.

La música ha sido siempre una vía de escape y una de mis principales aficiones, así que decidí convertirla en una profesión y en una forma de vida totalmente distinta a la que había mantenido hasta entonces, con los pros y contras que esto acarreaba. Y dentro de esta disciplina elegí ser dj aunque también he dedicado esfuerzo a otras actividades en las que ha coincidido música y creatividad. En definitiva, cambié la estabilidad y el hastío de una ocupación más segura por la inestabilidad (sobre todo al principio) y realización personal de una vocación tardía. Creo que he ganado en el cambio.

Como DJ has trabajado para obras de teatro, desfiles de moda y radios, además de haber participado en distintos festivales. ¿En cuál faceta te sientes más cómodo y por qué?

Partícula: – Me siento más cómodo cuando preparo la música para los desfiles de moda y obras de teatro porque ahí solo existe un proceso creativo que se produce en la intimidad de tu espacio de trabajo. Luego, si se somete a un escrutinio público, no te encuentras tú allí personalmente, sino tu obra. Ese proceso es al tiempo costoso pero gratificante. Consta grosso modo de tres fases: una etapa previa de enfoque del concepto que el diseñador pretende mostrar en su colección, una etapa de  investigación y selección de los elementos sonoros que mejor se adapten a ese leitmotiv, siempre en función de las directrices del diseñador, y una última de montaje y acoplamiento técnico de la pieza que al final sonará en la pasarela.

La satisfacción con esta faceta es alta, primero porque en ella puedo comprobar cómo un desfile, cuya parte visual es esencial, puede ser reforzado y complementado con la música; y segundo, porque es un campo en el que la mayor parte de las veces no hay una elaboración más allá de seleccionar una serie de temas que suenan uno tras otro, por lo que, en comparación, más valoro ese esfuerzo extra que aplico en conseguir un resultado completamente integrado con la moda.

¿Y en el caso del programa de radio?

Partícula: – Existe siempre un periodo de exploración previo para preparar el programa que es muy estimulante intelectualmente. Luego, a pesar de que no estás de cara a los oyentes, sí que tienes que hablar en vivo y eso supone un esfuerzo y una coordinación añadidos a tener en cuenta.

Al tratarse de un directo los fallos no se pueden corregir, por lo que tienes que esmerarte. Paradójicamente lo que para mí resulta, yo no diría más incómodo pero sí más exigente, es la faceta de DJ. Pero esto con matices: cuando estás en una sesión tu persona está en primera línea de fuego, estás expuesto y sometido a una presión tanto interna como externa para hacer que la gente disfrute.

Además, el feedback de la gente es instantáneo, enseguida notas, o deberías notar, que algo no está funcionando o por el contrario que sí lo hace y eso supone una fuente de carga psicológica que debes saber soportar. Es decir, a tu pericia técnica has de añadir soltura mental y un background musical muy sólido que te permita ser versátil con el fin de reorientar la situación en un momento dado. 

¿Cómo te preparas para una actuación en vivo?

Partícula: – En un festival la etapa previa de investigación y elección de la música es importantísima, pero también hace falta una buena cintura para maniobrar una vez que el show ha empezado. Y esa formación musical necesaria no es algo que se obtiene y ya está, tiene que ser actualizada constantemente porque la música y los tiempos cambian. De mi boca podrás oír que ciertas épocas fueron espléndidas en cuanto a producción musical, pero nunca me oirás decir “esa fue la mejor música de la historia”. Esa frase es la antesala de la catástrofe.

Por estas razones mi desempeño como DJ es el que me obliga a aportar mayor cantidad de energía tanto física como mental y el que me más me aleja de mi círculo de confort. Al mismo tiempo, es el que mejores sensaciones me proporciona cuando se da esa comunión casi perfecta entre el DJ y el público, a través de la música que hace que ambos actúen como un único organismo.

El techno, el dubstep y el drum and bass son los estilos que conforman tu universo sonoro. ¿Estás interesado en incursionar en otros géneros? 

Partícula: – La música electrónica no ha sido siempre el centro de mis experiencias o de mis preferencias en este aspecto, aunque obviamente ahora sí sea el pivote sobre el que bascula mi vida profesional. Y dentro de la electrónica también he experimentado cambios en el tiempo en cuanto a estilos, pues un concepto imprescindible desde mi punto de vista es la evolución.

Mis estilos primerizos fueron el electrohouse o el french house, siendo referentes clave en mi formación musical Daft Punk o Justice, por poner algunos ejemplos. También debo reconocer que el EDM en sus principios fue fuente de mi interés así como estilos agresivos como el dubstep cuando despuntaba por aquel entonces Skrillex. Pero en estos momentos estoy centrado en el techno (ya sea melódico, minimal o hard) o el tech house underground, aunque tengo muy claro que por principio nunca me voy a cerrar a ningún estilo. Habrá algunos que me gustarán en mayor medida que otros, a algunos los odiaré y a otros los amaré, pero soy del pensar que la música es la materia prima con la que los que nos dedicamos a esto trabajamos y nos expresamos.

Cada estilo tiene su carácter y puede servir perfectamente para un fin determinado: el techno puede ser mastodóntico y firme como una locomotora, el tech house vibrante y vital, el drum and bass energético, futurista y experimental, el trance evocador y llevarte, nunca mejor dicho, a un estado de “trance”, el deep house te puede conducir a sitios de calma y evocación a los que físicamente no puedes llegar y así podría seguir y seguir. Pero también sucede con la música clásica o el pop. De hecho anteayer participé en un evento en directo vía streaming promocionado por el Iboga Summer Festival, pinchando sonidos balkan beat, jungle, drum and bass e incluso trap. Todo cobra sentido en un contexto determinado. La música es nuestra arcilla y con ella hemos de actuar. Esa es mi opinión.

¿Cuáles son tus proyectos a futuro?

Partícula: – Se verán condicionados, como creo que le pasará a mucha gente, por la situación en la que nos ha metido la crisis mundial del Covid-19. De todas formas, una de las dos patas básicas de mi planificación de futuro es consolidarme como DJ en el circuito de actuaciones en clubs o eventos de mayor recorrido a través de nuestra plataforma MOAI y la otra es empezar mi vertiente como productor terminando una serie de proyectos que hasta ahora se encontraban en pausa.

No obstante, me considero una persona versátil y profundamente imaginativa con lo que tengo en mente otros proyectos relacionados con el binomio que he comentado anteriormente: música y creatividad, incluso no descarto el mundo de la docencia. Todo esto por supuesto con las salvedades inherentes a un tiempo de incertidumbre como el que estamos viviendo en el que futuro se ha convertido en algo borroso.

¿Cómo ves actualmente la escena de electrónica de Valencia? 

Partícula: – A nivel de la Comunidad Valenciana mi opinión, si me pongo en el punto de vista de un consumidor, es que estamos bastante bien surtidos de festivales pues tenemos a nuestro alcance muchos y variados eventos en los que disfrutar de la música en general y de la electrónica en particular. En febrero pasado, por ejemplo, participé en el Clec Fashion Festival que se celebró en l’Hemisfèric de la Ciutat de les Arts i les Ciències de Valencia como responsable de la música de la pasarela. Era un evento original aglutinado alrededor del mundo de la moda, pero al mismo tiempo multidisciplinar, donde la música cumplía un papel importante al incluir por la noche actuaciones de DJs y videoartistas, muchos de ellos integrantes de la escena electrónicavalenciana.

Desde el punto de vista corporativo, mi impresión es que aunque en Valencia existe un equilibrio entre movimientos muy consolidados de otras décadas y estilos y corrientes más modernas, sí echo en falta una mayor participación de la vanguardia en la escena valenciana que nos separe un poco de ese pasado tan glorioso que tuvimos. De todas formas, siempre existen y existirán locales y colectivos que pretenden aportar un soplo de aire fresco a la ciudad y a la escena electrónica y que están en “Modo Resistencia”.

¿Qué rol ocupan los más jóvenes en este sentido?
Partícula: – Si nos fijamos en un público más joven vemos, al igual que en el resto de España, que no existe una cultura musical generalizada que vaya más allá de esos estilos innombrables que lo están fagocitando todo. Este tipo de cultura solo se fomenta si se produce entre los medios de comunicación y el público una interacción recíproca que al mismo tiempo se retroalimenta. Y sin esto, es muy difícil que surjan profesionales de la música con una visión diferente, innovadora, arriesgada. A este respecto solo hay que echar una ojeada a qué tipo de programas musicales se les da foco y publicidad en los medios generalistas y entenderemos qué es lo que se pretende transmitir a la sociedad y qué tipo de artistas se promueve.

Hay muchos Djs (la tecnología así lo ha permitido) como en todas las profesiones saturadas del mundo, pero cuánto es grano y cuánto es paja es otra cuestión. Por eso, propuestas como la de MOAI Platform son interesantes porque aportan a los DJs las herramientas profesionales necesarias para poder introducirse con garantías en un sector que también tiene sus propias barreras de entrada complicadas de superar. MOAI es la plataforma sobre la que dependiendo de tu valía y determinación puedes empezar a mirar hacia arriba.

¿Cómo creés que la crisis del coronavirus impactará en la escena electrónica europea o española? ¿Piensas que la industria podrá recuperarse rápidamente o llevará tiempo? 

Partícula: – Afectará negativamente, sin duda, ya hablemos de la escena española, la europea o la mundial. No en vano hablamos de una pandemia. La escena electrónica necesita de un público que no puede evitar entrar en determinado contacto. Por lo tanto, si en el corto o medio plazo se limita el aforo a algunos grandes eventos posiblemente dejarán de ser rentables y no se producirán. Y si continúa el miedo o la precaución, otros eventos quizás no lleguen siquiera a celebrarse. En cualquier caso, yo no sabría aventurar unos términos de recuperación de un sector que necesita tanto del calor humano. De lo que sí creo tener certeza es que el futuro cercano no es muy halagüeño.

FOTO: Lidia Aparicio (Clec Fashion Festival 2020)

Etiquetas /


Últimas novedades
Suscríbete al Newsletter
Recibe lo mejor en tu casilla de correo.